El joven de 31 años fue encontrado muerto en un camino vecinal. Tras allanamientos, detuvieron a un vecino con quien mantenía disputas por tierras y animales. La Fiscalía Nº3 secuestró tres armas y prendas con manchas "símil sangre" en la casa del sospechoso. El hombre aún no declaró y no fue imputado.
El homicidio ocurrido en un camino vecinal de Napenay sumó un nuevo avance en las últimas horas con la detención de un vecino de la víctima, señalado por conflictos previos relacionados con la división de un campo y el ingreso de animales a sembradíos. El fiscal Marcelo Soto, titular de la Fiscalía Nº3 de Sáenz Peña, confirmó que "el cuerpo fue hallado el jueves por la tarde al lado de una motocicleta" y que, tras la autopsia, se estableció "que tenía lesiones en el cráneo producto de disparos de arma de fuego".
La víctima, un joven de 31 años, presentaba cinco lesiones en la parte posterior de la cabeza. En el cráneo se encontraron cuatro proyectiles, lo que llevó a los peritos a analizar si se trató de varios disparos o de un cartucho recargado. "Estamos tratando de dilucidar si hubo un solo disparo o más de uno", explicó Soto. El hallazgo se produjo alrededor de las 17.15, en una zona rural sin testigos directos y sin cámaras, lo que complejiza la reconstrucción de la mecánica del hecho.
En primera instancia, la Policía demoró al cuñado de la víctima, pero fue puesto en libertad horas después. "No se trata del cuñado; es otra persona", aclaró el fiscal, al confirmar la detención del sospechoso actual, un hombre de unos 50 años que mantenía disputas de larga data con el fallecido. Tras allanamientos realizados el viernes, se secuestraron tres armas de fuego, municiones y prendas con manchas "símil sangre" en la vivienda del detenido, lo que llevó a su aprehensión.
Soto indicó que varios testimonios coincidieron en que existían diferencias entre ambos por la subdivisión del campo y por daños provocados por animales que pasaban de un predio al otro. "Son líneas investigativas en análisis; todavía no podemos establecer cuál fue el móvil", señaló. Las pericias balísticas, el dermotest y el análisis de las prendas secuestradas serán centrales en las próximas horas.
La víctima tenía un arma calibre .22 en su cintura, pero el fiscal evitó sacar conclusiones. "No puedo establecer por el momento si acostumbraba a andar armado o si fue solamente ese día", explicó. El imputado aún no declaró y espera designar defensa para la audiencia de indagatoria. Mientras se procesan los resultados forenses y balísticos, la causa continúa abierta con varias hipótesis y un solo detenido como principal sospechoso.